Ahmed El Sotohi

Egipto

Llegué a Alejandría durante el Ramadán, así que todo funcionaba con más tranquilidad.En el aeropuerto tomé un taxi azul hacia el hotel donde por la tarde me recogió Ahmed y me llevó a la sede de la Asociación de artes de Egipto. Allí, sentados en un cómodo sofá y en compañía de su amigo, el Dr. Moceen Abb Rabbo, uno de los flautistas más virtuosos de Egipto, inicié la entrevista.La tuve que hacer en francés  y el Dr.Abb Rabbo fue el traductor oficial. El Dr. Ahmed El Sotohi es uno de los escultores con más experiencia en Egipto en el manejo del acero, su obra es vasta, su curriculum interminable.Ha sido profesor de la facultad de Arte de la Universidad de Alejandría durante más de cuarenta años.Luego de la entrevista me llevó con un amigo, quien es el calígrafo más importante de los visitantes distinguidos del presidente, que esté último les obsequia a los mismos.Ahmed le pidió que dibujara mi nombre en árabe.El resultado fue una obra de arte maravillosa, que me impresionó a tal punto que quedó grabada para siempre en mi epidermis.Pero antes de eso, le había hecho estas preguntas:

 

¿Cuál fue su primer encuentro con el acero?

 

Mi primer contacto con el acero, como medio para hacer escultura, fue en 1965, cuando aún estaba estudiando. 

 

¿Y qué sintió al encontrarle esas características tan nobles que tiene este material, para hacer escultura?

 

Esa primera vez bastó; desde ese momento yo lo escogí como el medio para expresarme artísticamente, por su flexibilidad, su nobleza, y sobre todo, su durabilidad. Me tocó, fue como un hallazgo, como si me hablara, como si me dijera: ‘‘Hey, Ahmed…aquí estoy, soy tuyo’’. En realidad no m arrepiento de ello, aunque después, como bien sabes, Mac, también empecé a usar otros materiales como el granito, el mármol y la piedra, además del bronce.Pero el acero es un material ilimitado, se puede hacer cualquier cosa, es casi milagroso. 

 

¿Tiene una formación académica en arte?

 

Sí, estudié arte y soy profesor de la facultad de Fine Artes de la Universidad de Alexandría, donde llevo casi cuarenta años enseñando.Tengo setenta y cinco años de edad. 

 

Bueno, eso quiere decir que tiene una experiencia fabulosa.

 

Depende en qué (ríe). Me he pasado la vida haciendo investigación sobre materiales. Sobre lo que el hombre puede sentir al verlo, al tocarlo.En realidad estoy muy contento con la vida que me tocó, ser escultor.También escribo, hago crítica de arte, pero solamente de aquellos que considero importante su obra, ya sea en acero, cerámica, gráfica o mármol.Soy un apasionado de la investigación en este campo.

 

¿Cuándo era un niño ya hacía esculturas?¿De dónde viene todo esto?

 

Bueno, yo nací muy lejos de aquí, a unos kilómetros y mi padre era maestro.Mi madre solamente hacía las tareas de la casa, pero desde muy niño sentí inclinación por el arte y creo que mi vocación viene del lado de mi madre, que era una maravillosa costurera, hacía una ropa espectacular.Tenía un sentido muy fino de la estética. 

 

¿Tienes hermanos o hermanas?

 

Sí, somos seis.Tres hombres y tres mujeres.

¿Se acuerda de la primera escultura que hizo en su vida?

 

Sí, la hice cuando era muy chico y la puse enfrente del jardín de mi casa, un amigo me ayudó.Tenía unos doce años.Mi primera escultura en acero la hice como hago ahora casi todo, con padecería (finded object) agregando todo tipo de acero, soldando y dándole texturas a golpe de electrodo. En realidad no se dónde quedó esa escultura, no me acuerdo qué pasó con ella, pero recuerdo que era un animal lo que hice, un puerco espín. 

 

¿Tiene hijos, Ahmed?

 

Sí, dos hijos y cuatro hijas. 

 

¿Cree que alguno de sus hijos va a seguir sus pasos?

 

Mi hija Amira.Ella creo que seguirá mis pasos porque está haciendo escultura en la escuela de arte, y también usa la soldadora de una manera muy especial, como yo.Ella eligió so, yo nunca la empujé a que lo hiciera, y es muy buena, casi mejor que yo (ríe). Tiene veintiséis años.

 

¿Cuál es se herramienta preferida?

 

Mi máquina soldadora. Me gustaría que me enterraran con ella (rí)., sobre todo con una que tengo y uso desde hace veintiséis años.¿Le pido un favor,Mac?

 

Con gusto.

 

Tutéeme.

 

¿Qué piensas sobre este proyecto de la Fundación Villacero, de aglutinar a tantos artistas de diferentes países en México?

 

Es una idea muy buena, realmente porque nos pone en contacto con otras formas de pensamiento, con otras técnicas y , sobre todo, con diferentes personalidades.Es una idea fabulosa, no sólo por ese hecho, sino también por darnos la oportunidad a nosotros de mostrar nuestro arte en otras latitudes.Creo que para todos será una experiencia enriquecedora.Me imagino a los productores de acero que vean su producto transformado en arte, en una escultura, para ellos será también muy bueno, sensibilizará y tal vez, en el futuro nos apoyen más a nosotros que somos los que usamos sus productos y le damos una nueva personalidad, que todo el mundo puede apreciar.

 

¿Cuál fue tu más terrible herida mientras construías una escultura?

 

Me he cortado tantas veces que ya he perdido la cuenta. 

 

Sí, claro porque nosotros los artistas que trabajamos el acero somos los únicos , conjuntamente con los que trabajan la piedra, que le metemos el cuerpo. 

 

Sí, es cierto nosotros le ponemos nuestra alma al material, el contacto que tenemos con él es físico, nos siente y los sentimos.

 

¿Cuál fue tu primera exposición formal en escultura en acero?

 

Hacer escultura en acero aquí en Egipto es muy caro, pero muy caro, y también es muy costoso el transporte, así que cuando hago exposiciones, por lo general fábrica las piezas en el sitio y así fue con la primera que hice, que fue en El Cairo en 1980. 

 

¿Tienes el apoyo de alguna empresa acelera de Egipto en lo relacionado a tu producción de obra en acero?

 

No, desgraciadamente no tengo ningún apoyo.Tengo que hacer todo yo sólo, sin el soporte de empresa alguna, es una lástima porque si lo tuviera, las empresas acereras se beneficiarían de ello debido a que en sus oficinas o fábricas podrían tener esculturas hechas en el material que ellos producen, pero bueno, no…no tengo ningún apoyo.

 

Espero que los productores egipcios que lean esta entrevista te llamen para que puedan realizar algo. ¿Te parece?

 

Sería maravilloso si eso sucediera.

 

Una curiosidad, Ahmed.En lo últimos veinte años, ¿cuántos escultores en acero salieron de tu escuela y se han consagrado?

 

Unos siete en veinte años, pocos, porque este material es algo especial y no cualquiera le entra, aparte de que siempre nos pasa la factura tarde, ósea … ya después de veinte o treinta años empezamos a sentir en nuestro cuerpo todo el dolor del mundo.Ése es el precio de trabajar con el acero, nos lo hace recordar por el resto de nuestros días. 

 

¿Cuál es la escultura más grande que realizaste?

 

Una de siete metros que hice sólo y me costó mucho sudor y lágrimas.

 

Bueno, nos vemos en México, Ahmed

 

Sí , claro , nos vemos en México, será un honor para mí estar allí y agradezco a la Fundación Villacero que me haya invitado y espero ser digno representante de los artistas egipcios que trabajan el acero, en tan importante muestra.Nunca he estado en México, y sinceramente agradezco de todo corazón a la vida que me haya dado la oportunidad de este viaje, aunque no sé si lo podré realizar ya que mi señora esposa está muy enferma…

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