Gabriel Castañeda

Ecuador

A Gabriel lo vi la mañana de un domingo soleado en Quito.La primera imagen que me dio fue la de un pintor de palta parisino, como si hubiese llegado la noche anterior desde la Rivera Gauche y dejando alguna escultura sin terminar sobre su mesa de trabajo.Digo esto porque se mueve rápido, con un dejo de impaciencia, como si el tiempo fuera oro para él y esto de andar ‘‘perdiendo’' el tiempo en entrevistas le fastidiará.Tomamos un taxi y me llevó a recorrer su obra monumental desparramada por los parques de Quito, para luego aterrizar en el taller donde no paró de mostrarme carpetas de su prolífica carrera como escultor. Le preocupaba más el burocrático trámite de cómo obtener la visa de entrada a México, que mis preguntas. Es un hombre pragmático, no tiene cuentas de banco ni tarjetas de crédito.Un espécimen en extinción. 

 

Gabriel…a ver, cuéntame, ¿cómo empezó toda esta historia del encuentro de tu talento con el acero?

 

Porque el acero es maravilloso, porque además de ser muy fuerte, puede hacerse hilo y puede dar espacio y entonces se puede trabajar; es como una sinfonía trabajar con el acero.

 

¿Y cuándo fue tu primer encuentro con el acero?

 

Te diría que des niño, pero luego cuando ingresé a la Facultad de Artes de la Universidad Central, allí fue mucho mejor porque teníamos un gran taller y la buena vibra para poder trabajar.

 

¿Y de dónde viene todo esto? 

 

De mi padre, quien es carpintero.Allí, en la carpintería me inicié en el volumen, pero cuando agarré el acero, entré al espacio. 

 

¿Tu padre es un carpintero artista o artesano?

 

Las dos cosas. Recreaba cosas y cuando lo veía trabajar con los formones de acero, me empezó a gustar ese metal. 

 

Y tu primera pieza en acero…¿qué fue? 

 

Fue cerca de la graduación y aún la conservo.No me acuerdo cómo se llama.Nació cuando Milton Barragán era mi profesor. Fue mi tutor pero luego nos tutoramos mutuamente. 

 

¿O sea que tienes una formación académica?

 

Sí, claro.Estudié grabado, cerámica, pintura y escultura, pero ¿ por qué me incliné por la escultura? Por las ganas de apretar de torcer, de transformar …aunque soy flaquito puedo hacerlo. (Ríe). 

 

¿Cuál es tu herramienta preferida, la que te vas a llevar a la otra vida?

 

Todas las herramientas, porque todas son una. 

 

¿Tienes hijos? 

Sí, miles…porque tengo dos hijas que, sumadas, son miles. 

 

¿Y alguna de ellas ha seguido tu camino? 

 

Sí, la pequeña Paula Alegría , ella trae toda la madera de artista. 

 

¿Qué piensas de esta idea de la Fundación Villacero de montar una exposición con artistas de varias partes del mundo que trabajan el acero, en MARCO?

 

Se me hace magnífico y voy a repetir como tú, Mac, nos llamas a todos cuando nos envías mails: amigos acerados. Un encuentro extraordinario de amigos acerados. 

 

¿Cuál fue tu primera exposición formal?

 

Fue en el Centro de Estudios Brasileños ; allí expuse y fue en 1990. Fue mi primera individual. Luego expuse en Lima, en Colombia y tengo ocho hermanos…¡ ja, ja, ja…! Y uno de ellos es poeta (ríe a carcajadas) y mi abuela era panadera y siempre hacía con las manos el pan, se llamaba,Josefina ¡Ja,ja,ja…!

 

¿Dime, aquí en Ecuador, tú le ves algún futuro el arte en acero?

 

Claro que sí.Hay muchas semillas que están germinando y les gusta crecer, así que hay esperanza. 

 

Tu obra que es tan espacial, ¿de dónde viene? 

 

Del espacio…

 

Bueno, no sabía que eras astronauta y podría traerla dede allá, ¡ja,ja,ja…!

 

¡Ja, ja, ja …! No, bueno, es algo volátil y explosivo. 

 

¿Cuál es la obra de la que te sientes más orgulloso?

 

La próxima…¡ja, ja, ja!

 

¿Conoces México?

 

Solamente por Cantinflas.

 

Bueno, me da mucho gusto que hayas aceptado esta invitación y nos vemos en Monterrey, estaré en una mesa de acero frente al Cerro de La Silla, esperándote con un tequila.

 

¡Huuuuuuuuuuuuuuuy…!

  • YouTube - círculo blanco
  • Twitter - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • Facebook - círculo blanco