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Piotr Twardowski


Polonia

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Nació en 1972 en Zamiescie Polonia. Tiene una maestría en Bellas Artes con mención distintiva del Departamento de Escultura de la Academia de Bellas Artes de Cracovia. La Academia de Bellas Artes de Nuremberg le otorgó una beca bajo la tutela del profesor Tim Scott. Desde el año 2000 es un académico de la Academia de Bellas Artes de Cracovia estudiando actualmente su doctorado. 

ENTREVISTA

La entrevista a Piotr la realicé al otro día que finalizó el congreso de IREPAS en Varsovia.Fue en la ciudad de Cracovia, a donde tuve que volar en un avión Embraer 170-100 de la empresa aérea polaca LOT.Antes de aterrizar, pude divisar el Río Vístula que cruza la ciudad como si fuera una arteria de fuego y los campos cultivados de una forma extraña.Me dio la impresión de que los polacos manejan el tractor con el que siembran un poco alcoholizados, ya que no se ve uno que tenga líneas rectas, ningún campo cuadrado o rectangular.Un país orgánico, dirían los entendidos.En el aeropuerto estaba Piotr esperándome junto a su amigo Stanislaw, quien ofició de traductor.Ya en su estudio ubicado en un antiguo invernadero de un palacio de verano maravilloso y rodeado de restos de acero, comienza la entrevista a este hombre al que, a pesar de haber nacido en el medio de una fiesta de un pueblo llamado Zamiescie en 1972, le cuesta sonreír. 

 

¿Cuál fue tu primer encuentro con el acero?¿Cuándo?¿Por qué?

Mi primer encuentro con el acero fue en una oportunidad que gané en una beca para Nuremberg y tuve la gran suerte de estudiar con el profesor inglés Tim Scott.En ese taller me encontré por primera vez con una fragua y empecé a moldear el acero, a dominarlo con el fuego.Fue en 1998, cuando yo estaba cursando el tercer año de la Akademia Sltur Pieknych y fungía como asistente del profesor Jozef Sekowski.

 

¿Que fue lo que te impactó del material para que te volcaras hacia el acero y lo hicieras el medio principal de tu obra?

Las increíbles posibilidades del metal y su docilidad, más su resistencia pero sobre todo, el sentido de la continuidad que te da el acero, es decir, el hecho de que uno puede recomenzar cuantas veces quiera la pieza y que no te limita, como la piedra, que si te nace una fisura, bueno… te tienes que doblegar a ella.Con el metal hay más control.También por la posibilidad de poner mucho peso sobre una delgada línea de cable de acero y lograr un contraste interesante e integrar así al espacio ese volumen.Aparte de que se puede trabajar también con los vacíos, con los huecos que uno intencionalmente deja en la obra, cosa que con otros materiales es bastante difícil porque son más básicos.Con el acero se puede invadir el espacio.

 

¿Cuál es tu herramienta favorita?

La fragua.Definitivamente, sobre todo cuando está en su plena capacidad y brota ese coló maravilloso, ese rojo- naranja de su interior, no sólo del carbón sino del metal que se transforma en arcilla prácticamente, en plástico, debido a que con la fragua lo venzo, lo domino.A ese nivel de flexibilidad, prácticamente podría con las manos cambiar su estructura.

 

¿Tienes alguna formación académica?

Sí, estudié primeramente la carrera de restaurador de obras de arte, pero luego la escultura me ganó.Bajo la guía del profesor Konieczny, quien ha sido mi maestro durante todos estos años, me dediqué de pleno a ella en la Academia de Artes de Cracovia. 

 

¿De dónde crees que viene tu talento , tu facilidad para lograr la tridimensionalidad?

Mi padre era un historiador y mi madre fue maestra, así que directamente de ellos nos creo que haya sido; posiblemente de mi abuelo materno, quien era ingeniero ferroviario, venga todo este talento, ya que él arreglaba cualquier cosa, hasta relojes.Tenía una facilidad tremenda con las manos, eran sus herramientas preferidas.Creo que de él viene todo, ya que era un excelente modelador, fabricada en pequeña escala máquinas.

 

¿Cuál ha sido tu herida de guerra más terrible?

Fue cuando estaba haciendo la escultura para la Bienal de Ube de Japón, me traspasé con el taladro el brazo casi sin darme cuenta (ríe), hasta me perforé el hueso, pero sobreviví ¡ja,ja,ja…!

 

Fíjate que observando tu obra, me he dado cuenta de que es difícil saber dónde está la pieza soldada, ¿usas poco la soldadura y te inclinas más por el ensamble?

Sí, uso bastante soldadura, pero para mí no es de ninguna manera un modo de expresión; al contrario, siempre busco desaparecerla porque lo que quiero es que se vea una pieza maciza, sólida aunque por dentro sea hueca.La soldadura es para mí una cuestión técnica que nada tiene que ver con la creación artística. 

 

¿Tienes hijos, Piotr?

Sí.Tengo un hijo, Christian. 

 

¿Crees que podría seguir tu camino?¿Lo estás guiando para que así sea?

No, en realidad le dejo todo la libertad posible y no le obligo a nada, aunque él tiene cierto interés en el tema.Claro, tomo mis precauciones, porque mi trabajo es bastante duro y por lo general es entorno al fuego.Él tiene un poco de temor, pero sí, se interesa mucho en lo que hago, incluso lo que veo que fabrica se parece mucho a lo que yo hacía cuando niño.Bueno, el usa el papel, la arcilla, el acero aún no, sólo tiene seis años. 

 

¿Qué te parece la idea de la Fundación Villacero de hacer esta exposición en Monterrey?

Creo que es de una importancia fundamental para los artistas, ante todo porque los artistas quieren siempre mostrar su trabajo y desean trascender fronteras y unirse. Pienso que también  es importante para las naciones, por ejemplo para Polonia, ya que mucha gente no conoce el trabajo que estamos haciendo aquí en escultura y para nosotros es fundamental difundir nuestra artes en otras latitudes del mundo. 

 

Quiero decirte, Piotr, que tú eres uno de los artistas más jóvenes del grupo que presentará su trabajo en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey y personalmente me da mucho gusto que estés entre los grandes.Me gustaría tomarme una foto contigo porque seguramente, dentro de poco te voy a tener que pedir cita para verte, porque serás tan famoso que no vas a contestar el teléfono …¡ja,ja,ja! 

¡No! Aunque eso suceda, Mac, tú serás siempre bienvenido a mi casa (ríe). 

 

¿Tienes algún apoyo de alguna empresa acelera aquí en Cracovia?¿Te han llamado para que le propongas alguna escultura alguna vez?¿Te han apoyado aunque sea moralmente?

No, en absoluto.Nadie se ha acercado jamas.Sería bueno que se dieran cuenta de que apoyando mi obra, promocionan su producto.Es una manera inteligente de publicitar su producto ¿no?.Básicamente en este terreno estamos solos y nos cuenta un esfuerzo enorme. 

 

¿Cuál ha sido tu primera exposición formal?

En realidad no tengo ninguna exposición formal individual, sólo colectivas.Y la primera fue cuando me gradué, ya que mi trabajo fue seleccionado como uno de los mejores de la academia.

 

¿Cuál fue tu primera pieza y cómo se llamaba?

Fue una pieza que hice en Nuremberg,Alemania, y no le puse titulo. 

 

¿Dónde está esa pieza?

Se la robaron.

 

¿Cómo?

Sí, se la robaron aquí en Polonia, de un jardín de una casa donde vivía como estudiante de la Academia (ríe).

 

¡Eso es increíble, debe haber sido una pieza maravillosa!

Sí, lo era.  

 

Bueno, nos vemos en Monterrey. 

Claro, con mucho gusto ahí estaremos. 

 

Nota: Cabe señalar que después de esta entrevista Piotr fue galardonado con uno de los premios más importantes del mundo al que un escultor puede aspirar, el de la Bienal de Ube, Japón. A pesar de ello, sí me contesto el teléfono cuando le llamé para felicitarlo. 

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