Artistas

Segundo Planes

Pintura

Cuba

Nace en 1965 en Pinar del Río, Cuba. Estudios realizados en La Habana, Cuba, en el Instituto Superior de Arte (ISA), Escuela Nacional de Arte (ENA) y Escuela Provincial de Arte, Pinar del Río, Cuba.

EXPOSICIONES  INDIVIDUALES (Selección):

 

2015  Muestra UNO, Galería Afirme, Ciudad de México, México. 

2012  Lemas e himnos mutilados, Galería, G. E., Monterrey, México

2011  Sueño tallado en espuma, Galería, G. E., Monterrey, México

2009  Segundo Planes 10 años después, Galería Lyle O Raitzel, Miami, Estados Unidos.

2008  Tópicos de la vejez, Galería, G. E., Monterrey, México.

EXPOSICIONES  COLECTIVAS (Selección):

2006  Distopía(s), Itinerante por España y Europa.

           En las fronteras / Inbordelines (Arte latinoamericano en la Colección del MEIAC)                      Itinerante por los Institutos Cervantes de Europa Central. Praga, Milán, Roma, Berlín,              Viena, Moscú, Bruselas, etc. 

1998  XV Bienal de Cuenca, Museo de Arte Moderno de Cuenta, Ecuador.

1995-97 Premio MARCO, Museo MARCO, Monterrey, México.

PREMIOS  Y DISTINCIONES (Selección): 

 

1988  Primer premio en pintura Y Premio del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) IV            Salón nacional de premiados, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, Cuba.

           Primer premio en pintura, IV Salón Provincial, Pinar del Río, Cuba. 

1987  Primer premio del I Salón Juan Francisco Elso, La Habana, Cuba.

           Primer premio en el Festival de la Creación del ISA, La Habana, Cuba

           Primer premio en Pintura del III Salón Provincial, Pinar del Río, Cuba. 

           Mención del III Salón Nacional de Premiados, Museo Nacional de Bellas Artes,

           La Habana, Cuba.

           Mención del I Salón Plaza 87, Vedado, La habana, Cuba.

1986  Primer premio de Dibujo, Pintura y Escultura del IV Salón Provincial, Pinar del Río,                    Cuba.

           Mención del II Salón Nacional de Premiados, Museo Nacional de Bellas Artes,

           La Habana, Cuba.

1985  Primer premio de Dibujo y Pintura del II Salón Provincial, Pinar del Río, Cuba.

COLECCIONES: 

Museo Nacional de Bellas Artes (La Habana, Cuba), Museo MARCO (Monterrey, México); Museo de Arte Moderno de Cuenca Ecuador; Museo Extremeño Iberoamericano de Arte Contemporáneo  (MEIAC), Extremadura, España. The Nassau Country Museum of Art (NCMA), Nueva York, Estados Unidos; Oded Golberg Collection, Nueva York, Estados Unidos. 

Puesto Rico, Panamá, Roma, Miami, Monterrey México, (CCEMEX), Estados Unidos, Latinoamérica, Europa. 

La obra de Segundo Planes (1965), es consecuencia de las singulares condiciones adoptadas en los años 80’s en Cuba -su patria-, la primera sociedad socialista de América. Procesarla en su pintura, lo convirtió con tan solo veinte años de edad, en un importante referente de las artes visuales cubanas.

 

 Un país de palabras, de duro vocabulario ideológico, condujo la obra de Segundo Planes a un territorio pictórico donde sus mensajes internos y filosóficos, se construyen también con palabras y frases escritas; una figuración que descubre en la niñez el ideal supremo de virtud y entereza.

 

Segundo Planes se siente tan cubano de origen, como mexicano por adopción, algo así como un caribeño ahijado de Monterrey. Él tuvo la suerte de encontrar una segunda tierra donde radicar, que parecía delineada y coloreada teniendo en cuenta sus gustos pictóricos; con gentes maravillosas que comparten su vehemencia existencial.

 La pintura de Segundo Planes, ocupa hoy un lugar señalado dentro de las corrientes renovadoras del surrealismo latinoamericano. Incorporando como parte de su aporte “toda una literatura a pincel” que relocaliza nuestras problemáticas del momento, en una región mágica entre el espíritu infantil y lo onírico.

 

La nueva dirección que asume la obra de Segundo, viene a cristalizar en Muestra Uno. Historias de la niñez, tan vitales como sus anteriores “historias de la adultez”. A la vista de estos trabajos es obvio que ha hecho un giro importante de lo surreal hacia el kitsch; creando un lenguaje de fusión bien articulado en línea directa con el momento. Elaborando un calidoscopio de una y mil fases, muchas de ellas infiltradas de esteticismo necesario, acordes con el dibujo ilustrativo. Semejando una extravagante tela estampada, o un papel de pared donde habita cierta melancolía por la primavera de las abuelas, por una estación irreal, que glorifica la imaginación infantil y lo novelesco.

 

Justo cuando Segundo cumple los 50, consolida unos cambios en su obra –que muy pocos artistas establecidos tienen el valor de introducir- que traen consigo renovados ángulos de búsqueda de la verdad, de querer saberlo todo; propios en este estrenado contexto de criaturas en pleno crecimiento, que encuentran en medio de la casa encantada, objetos absurdos provocando desconcierto; capases también de inspirárselo a los demás, al espectador fuera del cuadro, no hay más que ver el mono que en la esquina de una de sus pinturas, mueve órbitas planetarias como si meneara un hula-hula. Más allá de cualquier sobresalto, Segundo incita a una revolución radiante, que glorifica la imaginación infantil y hace novelesca hasta las imágenes que no querríamos ver. En un milenio que llega con  medios cargados de horripilancías. ¿Porque no contraponer esta candorosa concepción de la niñez al desfile de monstruosidades?